El sistema sanitario de Somalia se ha visto profundamente afectado por décadas de conflicto y problemas de gobernanza,[1] lo que ha dado lugar a un sector sanitario fragmentado e infrafinanciado. Casi el 50% del gasto sanitario actual (GCS) procede de fuentes internacionales, incluidas organizaciones no gubernamentales (ONG) y organismos de las Naciones Unidas. El paso al federalismo en 2012 pretendía mejorar la gobernanza, pero el solapamiento de responsabilidades ha complicado aún más el panorama de la financiación sanitaria. El Gobierno Federal de Somalia (FGS) se enfrenta ahora a retos considerables a la hora de movilizar recursos nacionales para la sanidad, con el fin de construir un sistema sanitario cohesionado y un marco político asociado.
Obstáculos a la financiación sanitaria sostenible
La financiación sanitaria de Somalia se caracteriza por varios obstáculos críticos.
- Limitada generación de ingresos públicos: El FGS ha tenido dificultades tanto para generar ingresos nacionales suficientes como para dedicarlos a la sanidad, debido a la debilidad de la base impositiva y a los continuos problemas de seguridad. En consecuencia, el gasto público en sanidad sigue siendo bajo, estimándose en sólo el 1,3% del gasto público total en 2019.
- Gastos de bolsillo elevados: No se dispone de datos sobre gastos de bolsillo o CHE, pero casi la mitad de los hogares (48%) declaran financiar los gastos sanitarios con sus propios ingresos a pesar de su bajo nivel de ingresos, lo que aumenta su riesgo de experimentar gastos sanitarios catastróficos.
- Sector privado fragmentado: Aunque el sector sanitario privado podría representarel 60% de la CHE, en gran medida no está regulado y se concentra en las zonas urbanas, lo que crea problemas de equidad y deja a las poblaciones rurales desatendidas.
- Dependencia de la ayuda de los donantes: En los últimos años, la ayuda externa ha sido sustancial, con cifras que alcanzan aproximadamente los 137 millones de dólares en 2019. Sin embargo, esta financiación suele ajustarse más a las prioridades de los donantes que a las necesidades expresadas por las autoridades sanitarias somalíes.
Reformas de la financiación sanitaria para la cobertura sanitaria universal
Para avanzar en la cobertura sanitaria universal, Somalia podría aplicar reformas que aborden los obstáculos existentes.
- Reforzar la movilización de recursos nacionales: Tras reconocer la importancia de reducir la dependencia de la financiación de los donantes, el gobierno está explorando formas de aumentar las asignaciones del presupuesto sanitario mediante la mejora de la recaudación fiscal y mecanismos de financiación innovadores.
- Desarrollo de capacidades para la planificación sanitaria basada en pruebas: Las inversiones en sistemas de información sanitaria y recopilación de datos son esenciales para tomar decisiones de financiación sanitaria basadas en pruebas.
- Potenciar las asociaciones público-privadas: Aprovechar los puntos fuertes de los sectores público y privado es una opción que podría mejorar la prestación de servicios y la financiación.
- Asociaciones estratégicas con los donantes: El gobierno de Somalia también se está centrando en alinear las contribuciones de los donantes con las prioridades sanitarias nacionales, con el objetivo de pasar de una financiación a corto plazo, basada en proyectos, a inversiones más sostenibles y a largo plazo.
Referencias
[1] Ministerio de Sanidad, República Federal de Somalia, Investment Case for the Somali Health, Sector 2022-2027.