La reforma sanitaria de China de 2009 amplió la Cobertura Sanitaria Universal (CSU), pero persisten las desigualdades para los migrantes internos. El análisis de casi un millón de migrantes (2013-2018) mostró una alta afiliación al seguro médico (87,4%) y mejoras en la protección financiera, pero un menor acceso a servicios sanitarios esenciales como historiales médicos (24,3%) y educación sanitaria (75,7%), con desigualdades crecientes en estos ámbitos. Tanto los factores individuales como los regionales impulsaron las disparidades, lo que sugiere la necesidad de políticas específicas para reducir las desigualdades y reforzar el acceso de los inmigrantes a los servicios sanitarios básicos.
