Un reciente estudio de alcance que sintetiza la literatura y los datos de 2000 a 2024 ofrece una visión global del sistema sanitario de Siria, con el objetivo de orientar los esfuerzos de recuperación tras el conflicto. El estudio destaca retos persistentes como la politización de la asistencia sanitaria, la escasez de personal, la financiación fragmentada y el acceso desigual, junto con una gobernanza centralizada y una creciente dependencia del sector privado. Llega a la conclusión de que la actual fase de recuperación presenta una oportunidad decisiva para que los responsables políticos promulguen reformas que fomenten un sistema sanitario más equitativo y resistente en Siria.
