Rumanía tiene una alta incidencia de gastos sanitarios catastróficos, ya que 1 de cada 8 hogares superó el 40% de su capacidad para pagar la asistencia sanitaria en 2015, según un informe de la OMS/Europa. La carga es mayor en los hogares con ingresos bajos y en las personas mayores, impulsada por los gastos de bolsillo en medicamentos, atención dental y servicios ambulatorios.
Lagunas en la cobertura sanitaria
A pesar de las recientes reformas que han ampliado las prestaciones de la Casa Nacional del Seguro Sanitario (NHIH ) de Rumanía y del aumento del gasto sanitario público, persisten importantes lagunas en la cobertura:
- El 12% de la población sigue sin tener seguro, lo que limita su acceso a los servicios sanitarios esenciales.
- Las cotizaciones al seguro de enfermedad son inasequibles para algunas personas con bajos ingresos.
- Las exenciones de los copagos de los medicamentos prescritos no se dirigen a los grupos de rentas bajas, y no hay un tope para los copagos, lo que aumenta los gastos de bolsillo.
- La facturación de saldos y la facturación adicional por parte de los proveedores de asistencia sanitaria crean inseguridad económica para los pacientes.
- La limitada financiación pública de la atención dental deja a muchos sin acceso a tratamientos esenciales.
- Los pagos informales al personal sanitario y por los medicamentos sobrecargan aún más los presupuestos familiares.
- El envejecimiento de las infraestructuras y la escasez de personal, sobre todo en las zonas rurales, dificultan el acceso a la asistencia sanitaria.
El informe de la OMS esboza las acciones clave para mejorar la protección financiera y garantizar el acceso universal a la asistencia sanitaria en Rumanía:
✔ Ampliar la cobertura del NHIH para garantizar que todos los ciudadanos reciben el mismo conjunto de prestaciones sanitarias.
✔ Introducir exenciones basadas en la renta y topes en los copagos para proteger a los hogares con rentas bajas.
✔ Limitar los cargos adicionales a los usuarios regulando la facturación de saldo y la facturación adicional.
✔ Mejorar las estrategias de adquisición de medicamentos para reducir costes, incluidos los medicamentos sin receta.
✔ Aumentar la financiación de la atención dental para hacer frente a los altos niveles de necesidades no cubiertas.
✔ Combatir los pagos informales mediante un control y una aplicación más estrictos.
✔ Impulsar la inversión pública en sanidad, ya que el gasto sanitario público de Rumanía sigue estando por debajo de la media de la UE (4,6% del PIB en 2019 frente al 6% de la UE).
La OMS/Europa, a través de su Oficina de Barcelona para la Financiación de los Sistemas Sanitarios, supervisa activamente la protección financiera en más de 40 países y proporciona asistencia técnica para reducir las necesidades sanitarias no cubiertas y las dificultades financieras. La protección financiera es un componente básico de la cobertura sanitaria universal y se ajusta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y al Pilar Europeo de Derechos Sociales.
La elevada tasa de gasto sanitario catastrófico en Rumanía pone de relieve la urgencia de reformas estructurales para mejorar la protección financiera y la accesibilidad de la asistencia sanitaria. Garantizar la cobertura universal, controlar los gastos de bolsillo y aumentar la inversión pública en sanidad será fundamental para asegurar una asistencia sanitaria asequible y de alta calidad para todos los rumanos.