El estudio analizó los determinantes del Índice de Calidad Sanitaria (ICS) en Arabia Saudí de 1990 a 2024 para evaluar tanto la dinámica a corto plazo como las relaciones a largo plazo entre las principales variables económicas y sanitarias. Los resultados revelan que, a corto plazo, el PIB y el gasto público en sanidad influyen positivamente en el HQI, mientras que el desempleo y la inflación tienen efectos negativos significativos; los resultados a largo plazo muestran que la cobertura del seguro médico, el gasto público y la inversión extranjera mejoran significativamente la calidad de la asistencia sanitaria, siendo la inflación un factor negativo persistente.
