A pesar de los avances mundiales hacia la Cobertura Sanitaria Universal, la protección financiera sigue siendo un reto en los países de ingresos bajos y medios, y los gastos farmacéuticos de bolsillo impulsan la pobreza y la desigualdad en Georgia. El estudio concluyó que, aunque el Programa de Medicamentos para Enfermedades Crónicas de Georgia (CDMP) ha ampliado las prestaciones y mejorado la participación, sigue enfrentándose a problemas como un acceso desigual, una atención limitada centrada en el paciente, una escasa concienciación pública y problemas de gobernanza. Para mejorar la eficacia del programa y reducir las cargas financieras, el estudio recomienda dar prioridad a los grupos vulnerables, capacitar a los proveedores de atención sanitaria primaria, aumentar la concienciación pública y reforzar la gobernanza y la capacidad del sistema.
