El sistema sanitario tailandés, notable por haber logrado la Cobertura Sanitaria Universal en 2002, gasta alrededor del 5% de su PIB en atención sanitaria, lo que se traduce en unos resultados sanitarios impresionantes, como el aumento de la esperanza de vida y la reducción de las tasas de mortalidad infantil. A pesar de sus éxitos, siguen existiendo retos en las prácticas de evaluación de las tecnologías sanitarias, como la necesidad de realizar evaluaciones tempranas, abordar el reembolso de medicamentos de alto coste y tener en cuenta la equidad y las repercusiones medioambientales.
El sistema sanitario tailandés goza de un amplio reconocimiento por su eficiencia y eficacia, ya que alcanzó la Cobertura Sanitaria Universal (CSU) en 2002 y actualmente gasta en torno al 5% de su PIB en sanidad, con más del 70% de la financiación procedente del gobierno. En particular, a pesar del menor gasto sanitario en comparación con otros países de renta media-alta, Tailandia presume de unos resultados sanitarios impresionantes: la esperanza de vida al nacer aumentó de 72,3 años en 2000 a 78,7 años en 2021, y las tasas de mortalidad infantil descendieron significativamente del 1,67% al 0,62%. El índice de cobertura sanitaria universal mejoró de 43,2 a 82,0, mientras que los pagos directos se redujeron drásticamente del 34,2% al 9%, lo que demuestra el éxito del modelo sanitario tailandés.
La piedra angular del sistema sanitario tailandés reside en sus tres principales regímenes públicos de seguro médico: el Régimen de Prestaciones Sanitarias de los Funcionarios Públicos (CSMBS), el Régimen de Seguridad Social (SSS) y el Régimen de Cobertura Universal (UCS). El CSMBS, financiado con los impuestos generales, cubre a los empleados públicos y sus familias. El SSS atiende a los trabajadores del sector privado formal, con responsabilidad financiera compartida entre empresarios, empleados y el gobierno. El UCS abarca al resto de la población, también financiado mediante impuestos generales, con la supervisión de la Oficina Nacional de Seguridad Sanitaria (NHSO).
La Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS) surgió en Tailandia a principios de la década de 1980, y obtuvo apoyo institucional gracias a un estudio fundamental de rentabilidad realizado en 2007, que inició la “Política de Diálisis Peritoneal Primero”. La HTA es ahora un requisito previo para las decisiones de reembolso en el marco de la UCS, mientras que no existe tal requisito para el CSMBS y el SSS. El proceso de evaluación de las intervenciones sanitarias incluye la Lista Nacional de Medicamentos Esenciales (NLEM), el Paquete de Prestaciones de Cobertura Universal (PBSU) y la Lista Nacional de Vacunas Esenciales (NLEV), y la HTA se centra principalmente en los medicamentos caros que afectan significativamente al presupuesto.
A pesar de sus éxitos, Tailandia se enfrenta a retos relacionados con las prácticas de HTA. Una cuestión clave es la falta de directrices para la HTA temprana, que podría mejorar la evaluación de las innovaciones sanitarias durante su desarrollo. Además, el reembolso de los medicamentos de alto coste a menudo no cumple los criterios de rentabilidad, mientras que las evaluaciones económicas no tienen suficientemente en cuenta los efectos sobre la equidad. A menudo se pasan por alto los factores medioambientales relativos a las tecnologías sanitarias, lo que contribuye a importantes emisiones de gases de efecto invernadero del sector sanitario sin que se informe o evalúe de forma estructurada. Para contrarrestar estos problemas, Tailandia ha puesto en marcha iniciativas de colaboración entre organismos clave para promover la HTA temprana y está llevando a cabo estudios de Análisis Coste-Efectividad Distributivo (DCEA) para abordar la equidad. Además, el país aspira a la neutralidad de carbono para 2050 y a la neutralidad neta para 2065, y ha creado una Unidad de Economía Medioambiental (e2u) para garantizar que las tecnologías sanitarias sean rentables, promuevan la equidad y sean sostenibles/responsables con el medio ambiente. En conclusión, aunque el sistema sanitario tailandés demuestra notables logros en materia de cobertura sanitaria universal y resultados sanitarios, los esfuerzos en curso para mejorar las prácticas de HTA y abordar las preocupaciones medioambientales son esenciales para el futuro.