La semana pasada, la Alianza para la Investigación de Políticas y Sistemas Sanitarios, en colaboración con el Departamento de Financiación y Economía de la Salud de la OMS, reunió a altos responsables políticos nacionales y socios de desarrollo para abordar el urgente reto de mantener la cobertura sanitaria ante la disminución de la ayuda sanitaria.
Los debates pusieron de relieve cómo están respondiendo los países a la retirada y las pausas de la financiación externa, priorizando los recursos, movilizando la financiación nacional y adaptando las políticas para mantener los servicios sanitarios esenciales. Mientras que algunas naciones han logrado reasignar recursos para cubrir las carencias inmediatas, otras se enfrentan a dificultades, como aumentar los impuestos para cubrir las necesidades sanitarias. Algunos países ven en ello una oportunidad para reforzar los sistemas de salud pública, integrando en la plantilla nacional a profesionales cualificados empleados anteriormente por los socios para el desarrollo.
Los participantes examinaron las tendencias de la financiación sanitaria mundial y nacional y estudiaron los datos, los análisis y el apoyo político necesarios para navegar por estos cambios. Un resultado clave fue el establecimiento de una agenda analítica y de investigación orientada al futuro, diseñada para informar las respuestas inmediatas y a largo plazo. Esta agenda apoyará las adaptaciones a nivel nacional, contribuirá a las reformas estructurales y mejorará la resistencia de la financiación sanitaria mundial.
La Alianza y el Departamento de Financiación y Economía de la Salud de la OMS trabajarán ahora para hacer avanzar estos esfuerzos, garantizando que la investigación y las pruebas generadas a partir de estos debates se traduzcan en acciones políticas concretas para unos sistemas de financiación sanitaria más sólidos y adaptables en todo el mundo.