La cobertura sanitaria universal (CSU) es desde hace tiempo una prioridad sanitaria mundial, reafirmada en múltiples compromisos internacionales desde 2015. Sin embargo, a pesar del impulso político, los avances se han estancado, y 4.500 millones de personas siguen sin tener acceso a los servicios sanitarios esenciales y la protección financiera frente a los gastos médicos es cada vez peor. Estos contratiempos ponen de relieve el reto persistente de traducir los ambiciosos objetivos políticos en mejoras significativas para las poblaciones pobres y marginadas, los mismos grupos a los que se supone que debe servir la cobertura sanitaria universal.
Este suplemento de BMJ Global Health, No hay atajos hacia la cobertura sanitaria universal: lecciones de las iniciativas de rendición de cuentas, editado por Kumanan Rasanathan, Rebecca Mak y Kalipso Chalkidou, examina cómo los mecanismos de rendición de cuentas pueden salvar la distancia entre la cobertura sobre el papel y el acceso en la práctica. Basándose en datos de siete países de Asia, África, Europa y América Latina, el suplemento explora tanto las iniciativas gubernamentales como las de la sociedad civil. Ofrece lecciones clave sobre sus puntos fuertes, limitaciones e implicaciones para lograr un progreso equitativo hacia la CSU.