Este informe político aborda el importante papel que pueden desempeñar los impuestos sanitarios en la lucha contra las enfermedades no transmisibles (ENT), como la diabetes, el cáncer y las cardiopatías, que se cobran 41 millones de vidas al año. Al gravar productos nocivos como el tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas (SSB), los gobiernos pueden reducir el consumo no saludable y generar ingresos para iniciativas de salud pública y cobertura sanitaria universal (CSU). El informe hace hincapié en los esfuerzos que está realizando Nigeria para implantar dichos impuestos, destacando los retos políticos, sociales y económicos que dificultan su éxito. Las recomendaciones clave incluyen reforzar el desarrollo de políticas locales, garantizar la colaboración de las partes interesadas y destinar ingresos a programas sanitarios para reducir eficazmente las ENT.
