Chipre introdujo el Sistema General de Asistencia Sanitaria (GeSY) en 2019, que proporciona cobertura universal, amplía las redes de proveedores y reduce drásticamente el gasto sanitario de los hogares. Aunque el sistema ha mejorado el acceso y ha reducido las necesidades médicas insatisfechas, sigue habiendo problemas, como los desequilibrios de la mano de obra, la dependencia de los especialistas y la escasez de datos sobre la calidad de la asistencia. Las prioridades futuras incluyen la modernización de los hospitales públicos, la aplicación de iniciativas de sanidad electrónica, el refuerzo de la planificación de la mano de obra y la integración de medidas de calidad y rendimiento para garantizar la eficiencia y la sostenibilidad financiera.
