Una vivienda de buena calidad es crucial para la salud pública, pero sus implicaciones económicas para los cuidados de larga duración no se han estudiado ampliamente. Esta investigación analiza cómo las mejoras en la vivienda pueden afectar a los futuros costes de los cuidados de larga duración en Inglaterra, utilizando datos del Estudio Longitudinal Inglés sobre el Envejecimiento y de la Encuesta de Salud para Inglaterra. Las proyecciones indican que, sin intervenciones, los costes de los cuidados formales pueden aumentar significativamente para 2042. Por el contrario, si se abordan todos los problemas de vivienda, tanto los costes de los cuidados formales como los de los no remunerados podrían ser sustancialmente menores que en los escenarios sin intervención. En general, unos programas eficaces de mejora de la vivienda podrían reducir con el tiempo las necesidades y los costes de los cuidados de larga duración, lo que supondría un ahorro económico que justificaría la inversión inicial.
