Los impuestos sanitarios sobre productos como el tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas son una herramienta muy eficaz, aunque infrautilizada en África, para reducir las enfermedades y las muertes prematuras, generando al mismo tiempo ingresos nacionales. Estos impuestos pueden ayudar a los gobiernos a salvar vidas, disminuir la dependencia de la ayuda exterior y reducir los costes del sistema sanitario a largo plazo. El informe detalla su impacto en las enfermedades no transmisibles, ofrece ejemplos de países y analiza estrategias de diseño para maximizar sus beneficios.
