En 2021, la esperanza de vida media mundial era de 74 años, mientras que en el África Subsahariana era sólo de 66 años, con un gasto sanitario de sólo 92 $ por persona. Esta cantidad es significativamente inferior a los 379 $ que se gastan en el Norte de África y Oriente Medio, lo que pone de manifiesto los retos a los que se enfrenta la consecución de una vida sana. Las proyecciones indican que, aunque el producto interior bruto (PIB) en el África subsahariana aumentará hasta 2050, se espera que la proporción del gasto sanitario en el PIB sólo aumente modestamente. Actualmente, sólo el 7,2% del gasto público se dedica a la salud en la región, frente a una media del 12,4% en otras áreas. Sin un aumento significativo de las prioridades sanitarias, la gobernanza y las reformas estructurales necesarias, existe el riesgo de que la población del África Subsahariana siga estando desatendida en materia de salud.
