La Constitución de 2008 estableció la gratuidad y universalidad de los servicios públicos estatales de salud para todos los niveles de atención en Ecuador. El sistema de salud se financia con recursos del presupuesto general del Estado, cotizaciones de trabajadores y empleadores a la seguridad social obligatoria y a los regímenes especiales policial y militar, el gasto directo de bolsillo de los hogares y los recursos externos de cooperación.
