En junio de 2024, once Bancos Multilaterales y Públicos de Desarrollo se unieron para lanzar la Hoja de ruta conjunta para la financiación y la acción en materia de salud climática. Esta iniciativa pionera supone un paso fundamental para hacer frente a las profundas repercusiones del cambio climático sobre la salud mediante inversiones coordinadas. La hoja de ruta esboza un marco estratégico destinado a aumentar y priorizar las inversiones adaptadas a las necesidades específicas de cada país. Hace hincapié en las asociaciones entre los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado para reforzar la resiliencia climática y sanitaria a escala local, nacional y mundial. Los puntos clave son la comprensión de las intersecciones entre clima y salud, la mejora de las capacidades regionales y la garantía de mecanismos de financiación transparentes y responsables. Este esfuerzo de colaboración pretende catalizar la acción transformadora para mitigar los riesgos sanitarios relacionados con el clima y construir sistemas sanitarios sostenibles en todo el mundo.
