El sistema de atención primaria de Dinamarca, centrado en la medicina general, funciona dentro de una estructura descentralizada apoyada por financiación pública. Las reformas recientes se centran en trasladar la asistencia del nivel secundario al primario para mejorar la accesibilidad y la coordinación. Los principales retos son la retención del personal, la atención integrada y la financiación sostenible, con esfuerzos constantes para mejorar la calidad y la sostenibilidad del sistema.
