El sistema sanitario luxemburgués, basado en el seguro médico obligatorio y la financiación pública, proporciona acceso universal y bajos gastos de bolsillo, aunque se enfrenta a retos de escasez de mano de obra que el gobierno está abordando mediante programas nacionales de formación y esfuerzos de contratación. Las próximas iniciativas políticas pretenden mejorar la digitalización de la asistencia sanitaria, la retención de la mano de obra y establecer una agencia nacional de regulación farmacéutica para mejorar la calidad y la coordinación de la asistencia.
