Mucho antes de la pandemia de COVID-19, África se enfrentaba al reto de crear un modelo sostenible para financiar la adquisición de vacunas, que a menudo dependía de la financiación de los donantes en lugar de asumir como propia. Sin embargo, durante la pandemia, las naciones africanas tomaron la iniciativa diseñando y aplicando mecanismos de financiación innovadores basados en la solidaridad y en un enfoque colectivo. Aunque estos modelos no eran totalmente nuevos, la autonomía e independencia de que gozaban las instituciones africanas en la obtención y gestión de fondos redujo significativamente los costes, la fragmentación y la imprevisibilidad de la ayuda externa. Este enfoque impulsado por las instituciones, marcado por colaboraciones estratégicas, un alto compromiso político y una gestión financiera colectiva, proporciona un marco digno de mención para financiar otras vacunas y abordar diversos retos del sistema sanitario en África. También se alinea con la visión de África de alcanzar la autosuficiencia en materia de vacunas.
