Desde el año 2000, Ruanda ha hecho notables progresos hacia la cobertura sanitaria universal (CSU) mediante un sistema de Seguro Sanitario de Base Comunitaria (CBHI), pero ahora se enfrenta a problemas crónicos de sostenibilidad financiera, ya que aspira a unos niveles de atención sanitaria más elevados en el marco de Visión 2050. Una evaluación reciente del modelo de cobertura sanitaria universal de Ruanda de 2011 a 2021, con una proyección hasta 2041, muestra que mantener el enfoque actual de pago por servicios daría lugar a grandes déficits, mientras que adoptar una compra estratégica totalmente activa o introducir un impuesto de cobertura sanitaria universal del 1% podría generar superávits sustanciales, apoyar una atención casi gratuita y permitir una modernización importante del sistema sanitario.
