La nueva política Healthier SG de Singapur pretende integrar a los médicos de cabecera privados en el sistema nacional de atención primaria mediante asociaciones público-privadas, protocolos compartidos y modelos unificados de TI y financiación. Aunque el Ministerio de Sanidad ha abordado varios obstáculos a la participación de los médicos de cabecera, sigue habiendo problemas, como las cargas administrativas, la falta de coincidencia de expectativas entre las partes interesadas y el riesgo de seleccionar a los pacientes más fáciles de inscribir. Estos retos amenazan con obstaculizar los beneficios previstos, lo que podría conducir a una fragmentación continua de la atención primaria.
