Chequia ha creado 29 centros comunitarios de salud mental (CMHC) con fondos de la UE, que reúnen a profesionales sanitarios y sociales para prestar servicios integrales y centrados en la persona a personas con trastornos mentales graves. Estos centros han mejorado el acceso a la asistencia, han mejorado la calidad de vida y han reducido las hospitalizaciones psiquiátricas. Sin embargo, retos como la limitada financiación nacional, la escasez de personal, las disparidades salariales y el escaso apoyo político y legislativo siguen amenazando su sostenibilidad y expansión.
