A su llegada el año pasado, el Ministro de Sanidad de Burkina Faso se apresuró a pedir un análisis de la eficiencia del gasto sanitario. Paralelamente al proceso del GFF, encargó un estudio interno para abordar algunas de sus preocupaciones:
- ¿Se ajusta la actual asignación de recursos a las pruebas disponibles en términos de carga de morbilidad?
- ¿son las intervenciones de naturaleza susceptible de tener el mayor impacto (preventivas frente a curativas) y, en el mismo espíritu, están dirigidas al nivel apropiado de la pirámide sanitaria (todo ello a la luz de la experiencia nacional e internacional que demuestra las buenas prácticas)?
- ¿Las zonas geográficas y/o las poblaciones afectadas por las afecciones que representan la mayor proporción de la carga de morbilidad son el objetivo efectivo de las intervenciones?
Por ello, tres consultores, entre ellos dos agentes del Ministerio de Sanidad, trabajarán durante 25 días para tratar de resolver estos problemas. Con su propia financiación, este estudio debería poder contribuir al diálogo político, ya que es solicitado por y para el propio Ministerio.