El sistema sanitario descentralizado de Alemania funciona con un seguro médico obligatorio (SHI) y un seguro médico privado sustitutivo (PHI), con prestaciones amplias y equitativas y bajos gastos directos, y gasta el 11,7% del PIB en sanidad, el porcentaje más alto entre los países de la UE. En la última década, el sistema se ha mantenido estable, centrándose en reformas sectoriales incrementales para mejorar el acceso, la calidad y la coordinación de la asistencia. Una importante iniciativa actual es la digitalización de la asistencia sanitaria mediante la tarjeta sanitaria electrónica y el intercambio seguro de datos entre proveedores.
