Alemania presume de una elevada esperanza de vida de 81 años, con las enfermedades cardiovasculares y el cáncer como principales causas de muerte, influidas significativamente por factores del estilo de vida como la dieta, el alcohol y el tabaco. El país gasta mucho en sanidad -el 11,7% del PIB-, con cobertura universal a través del Seguro Social de Enfermedad y alternativas privadas, que ofrecen amplias prestaciones y bajos gastos de bolsillo. A pesar de la fuerte separación sectorial en los servicios sanitarios, las políticas recientes se centran en mejorar el acceso, la calidad y la coordinación, y en abordar la preocupación por el posible exceso de oferta de servicios en medio de un uso eficiente de los recursos.
