El gobierno keniano puso en marcha en 2019 un proyecto piloto de Cobertura Sanitaria Universal (CSU) en cuatro condados -Isiolo, Kisumu, Machakos y Nyeri- para eliminar las tasas a los usuarios y subsanar las deficiencias sanitarias. Un estudio de métodos mixtos reveló que el proyecto piloto aumentó la utilización de la asistencia sanitaria gracias a la eliminación de las tasas y mejoró el acceso a los medicamentos esenciales. Sin embargo, entre los retos se incluían relaciones poco claras con la financiación existente, un paquete de prestaciones mal definido, problemas de flujo de financiación, autonomía limitada de los proveedores e infraestructuras inadecuadas.
