A pesar del Medicare australiano, los gastos de bolsillo (OOPC) siguen representando el 14% del gasto sanitario total. Esta revisión sistemática examinó las experiencias de los australianos con enfermedades crónicas que se enfrentan a los gastos de su propio bolsillo por la atención extrahospitalaria, revelando la pérdida de ingresos debida a la mala salud, las dificultades para hacer frente a los copagos y los medicamentos, y las importantes barreras para la atención dental, especialmente para los que ganan demasiado como para tener derecho a las ayudas del gobierno. Aunque las políticas actuales ayudan a reducir las cargas financieras para muchos, siguen existiendo dificultades claras para quienes no pueden acogerse a los umbrales de ayuda, lo que pone de relieve la necesidad de seguir investigando para orientar reformas más equitativas de la financiación sanitaria.
