Este informe político del Banco Mundial explora las estrategias para mejorar la financiación de las enfermedades no transmisibles (ENT) y los servicios de salud mental en un contexto de demanda creciente y presupuestos sanitarios limitados. A pesar del aumento de las necesidades sanitarias, el gasto público sigue siendo insuficiente, lo que conlleva elevados gastos directos para los hogares. El informe destaca la importancia de las intervenciones rentables y de una mayor inversión pública en atención primaria de salud (APS) para mejorar el acceso y la protección financiera.
Para maximizar el impacto de los recursos existentes, los gobiernos deben replantearse cómo asignan y utilizan los fondos sanitarios. El informe examina opciones políticas clave, como la reestructuración de los mecanismos de pago a proveedores, la integración de sistemas financieros digitales y el aprovechamiento de presupuestos discrecionales para ampliar la cobertura efectiva. Al dar prioridad al gasto eficiente y a las intervenciones basadas en pruebas, los países pueden reforzar sus sistemas sanitarios y avanzar en la cobertura sanitaria universal (CSU), garantizando que los servicios esenciales de ENT y salud mental sean accesibles y financieramente sostenibles.