La Declaración Política Gubernamental sobre Sanidad 2024-27 establece las prioridades y expectativas de Nueva Zelanda para el sistema sanitario, fijando cómo se medirán y comunicarán los éxitos. Se centra en cinco áreas clave: acceso, puntualidad, calidad, personal e infraestructuras. La política se alinea con los objetivos sanitarios nacionales, orientando el Plan de Salud de Nueva Zelanda e incluyendo medidas específicas para la rendición de cuentas y la elaboración de informes públicos anuales.
