El gasto sanitario de Corea del Sur aumentó significativamente, de 45.600 millones de dólares en 2011 a 76.900 millones en 2020, lo que representa el 9,3% del PIB. A pesar de la cobertura sanitaria universal, los gastos de bolsillo siguen siendo elevados, sobre todo para las mujeres y los ancianos. El seguro público representó el 64,4% del gasto total, pero el 35,6% siguió procediendo de pagos directos, por encima de la media de la OCDE. Los principales factores de coste son los trastornos musculoesqueléticos y las enfermedades crónicas. El estudio subraya la necesidad de políticas específicas para abordar el aumento de los costes y las desigualdades en el acceso a la asistencia sanitaria.
